Noviembre 2014 - Cada uno de los módulos que componen el proyecto cuesta entre 15 y 17 millones de pesos, aproximadamente.
Con el objetivo de darles solución a los problemas habitacionales en el campo, pero también para implementarse como vivienda permanente, surgió la iniciativa de crear un sistema modular denominado CGK4.
Este modelo comercializado y desarrollado por la empresa constructora Vinek S.A.S, es una estructura metálica que permite su armado y desarmado en cuatro horas, aproximadamente.
Se trata de un sistema multifuncional, creado y patentado por el arquitecto Carlos Santacruz, que permite su adaptación a cualquier tipo de uso como viviendas, oficinas, baños, colegios, campamentos, entre otros.
Así mismo, el arquitecto Emilio Osorio, quien también hace parte del proyecto, señala que es adaptable a cualquier condición climática y tipo de suelo.
Beneficios del sistema
Los modulos de 3,50 por 3,50 metros son fáciles de transportar y se puede unir las veces que se necesite horizontalmente y verticalmente, máximo hasta dos pisos.
Santacruz explica que el CGK4 está creado para soportar las inclemencias del clima y para ser utilizado en casos de emergencia, principalmente; además, es antisísmico.
"Una de las premisas es que está dirigido para atender las necesidades temporales, por ejemplo, los desastres naturales; incluso, puede utilizarse para atender el requerimiento de vivienda de los desplazados, en campamentos o para el Ejército, entre otros”, agrega Santacruz.
Sin embargo, hacen énfasis en que “no competimos con las construcciones definitivas sino en la categoría de arquitectura efímera o temporal, aunque esto no significa que no se pueda adaptar si se quiere como modelo permanente”, explica Osorio.
Con ese fin, Vinek S.A.S ha presentado propuestas a diferentes sectores. “Estamos hablando con una empresa de palma en el Meta, y con los campamentos de obras y salas de venta acá en Bogotá” agrega Osorio.
Igualmente, uno de los pasos que seguirán es el de concretar negociaciones con las empresas petroleras y con el gobierno. Aproximadamente, cada uno de los módulos puede costar, mínimo, entre 15 y 17 millones de pesos.
No obstante, depende de algunas especificaciones de los clientes como el uso, los acabados en los pisos y las paredes, entre otros, el precio del CGK4 puede ascender.
Ventajas en el diseño y en la construcción del modelo
Uno de los valores agregados del sistema es que se puede utilizar infinidad de veces, ya que al ser totalmente armable y desarmable representa mayor economía.
Así mismo, otra novedad de este modelo es la variedad de materiales y colores en los pisos y paredes.
Podríamos tenerlo en madera, pinturas acrílicas, piso en vinisol o laminado, o cualquier material, esto va de la mano de las necesidades del cliente y de su presupuesto”, añade Osorio. Por su parte, el CGK4 tiene puertas y ventanas térmicas que ayudan a mantener la temperatura y aislan el ruido.
Sección Vivienda EL TIEMPO