Gabriel E. Flórez G.
Coordinador editorial Sección Vivienda EL TIEMPO
Julio fue trascedental para la entrada en vigencia de la norma que facultó a la Superintendencia de Notariado y Registro (SNR) para controlar, inspeccionar y la vigilar a las curadurías urbanas.
Los antecedentes de esta iniciativa datan del 12 de octubre del 2013, cuando el edificio Space se desplomó en Medellín dejando doce muertos. Tras los sucesos, el Presidente Juan Manuel Santos sancionó la Ley 1796 del 2016 o Ley de Vivienda Segura, que dio vía libre a esa y otras disposiciones.
Por eso, a partir del 13 de julio pasado, la SNR asumió la función. Pero no es la única, ya que la norma también la faculta para fijar las directrices que impulsarán la creación de un concurso de méritos público y abierto para elegir a los curadores.
Luego del suceso que motivó la decisión, varios de ellos consultados en Bogotá dijeron que “no los sorprendía, ya que eran de las entidades más controladas en el país”. De hecho, asumieron la situación sin mayores contratiempos.
Así, en días pasados la SNR recordó que el proceso de elección será similar al que se adelanta con los notarios y los registradores de instrumentos públicos. No obstante, este tendrá una característica adicional: serán los alcaldes de cada ciudad los encargados de nombrar a los curadores que quedan en una lista de elegibles luego de presentar el mencionado concurso.
La entidad también debe tramitar y hacer seguimiento a las quejas de los usuarios sobre el servicio de los curadores. En aras de la seguridad, se espera que, como dijo el Superintendente Jairo Alonso Mesa, "se proteja al comprador de vivienda e incremente la seguridad”.