En una reunión clave para el impulso a la economía de la ciudad, que se llevó a cabo en el Palacio de Nariño, el Presidente Juan Manuel Santos y el alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, definieron de manera conjunta una estrategia para el desarrollo de la capital.
“No se puede perder esta oportunidad histórica en la que el Gobierno Nacional y la Administración Distrital están trabajando conjuntamente, con la participación activa del sector privado. Se trata de un acuerdo para fortalecer la demanda e impulsar los beneficios a los compradores de vivienda en Bogotá, para promover el desarrollo urbano formal, para construir la ciudad del futuro y convertir a la capital del país en la mejor ciudad del mundo. Eso es histórico”, afirmó la presidente de Camacol, Sandra Forero Ramírez.
De acuerdo a las cifras del Sistema Georreferenciado de Camacol – Coordenada Urbana, entre el año 2010 y 2015 las ventas de vivienda nueva en Bogotá se redujeron en 27 por ciento, mientras que Cundinamarca ha presentado un repunte de 228 por ciento, un fenómeno que se atribuye a la migración de la inversión hacia los municipios aledaños por falta de garantías jurídicas y suelo urbanizable en la ciudad.
“La estrategia es más que oportuna: mientras llevamos varios años mostrando los importantes efectos de la construcción de vivienda como motor del desarrollo social y económico en todo el país, Bogotá había estado marginada de ese efecto. Le llegó la hora a la ciudad de aprovechar su potencial en materia de construcción de edificaciones y recuperar su rol en el desarrollo del sector y la economía del país, convirtiéndose en una ciudad de gran calidad urbana”, dijo la ejecutiva del gremio.
Según las estimaciones de Camacol, con la meta de construir 156 mil viviendas de interés social en Bogotá y la región entre 2016 y 2019 se generarán cerca de 100. Mil empleos directos, se motivará una inversión por 14,5 billones de pesos y se demandarán insumos y materiales por 7 billones de pesos.
Cumpliendo esa meta, la participación de Bogotá y los municipios aledaños en el mercado nacional de vivienda llegaría al 35 por ciento, es decir la misma que registró en el año 2010.
Fuente: Camacol