Este año se espera que las solicitudes de créditos hipotecarios se incrementen en Colombia, especialmente por la dinámica a través de los subsidios a la tasa de interés que se ofrecen en todos los estratos.
Vale recordar que, según el Dane, entre enero y septiembre del 2015 el monto desembolsado disminuyó 4,7 por ciento, lo mismo que en el acumulado del 2014, cuando la caída fue de 1,8 por ciento, variaciones que sorprendieron porque en el 2013 se reportó un incremento de 19 por ciento.
Incluso, en el 2010 y en el 2011 las alzas en los montos de los créditos fueron de 31,6 y 13,3 por ciento, respectivamente.
Por eso, este año la meta es revertir las cifras a la baja con el beneficio de los subsidios para viviendas de hasta 231 millones de pesos y con los préstamos para la oferta que supera este valor, que a pesar de no tener un programa para disminuir la cuota, mueven muchos negocios del mercado inmobiliario en el país.
Para orientar sobre el proceso, EL TIEMPO consultó a representantes de varias entidades bancarias, quienes ofrecieron algunas recomendaciones a los interesados en la inversión.
Gloria Correa, gerente de productos hipotecarios de Bancolombia, afirma que “es necesario contar con una cuota inicial que corresponda a un porcentaje del valor comercial de la vivienda, dependiendo del tipo de inmueble”.
Al respecto, voceros del Banco Caja Social (BCS) comentan que uno de los errores más comunes es no verificar antes el porcentaje del valor del inmueble que la entidad puede financiar, ya que no siempre es el ciento por ciento.
Obligación mensual
De hecho, un representante del Banco BBVA recuerda que “según lo establecido en la Ley de Vivienda (Ley 546 de 1999) la cuota mensual de un crédito no puede superar el 30 por ciento de los ingresos mensuales de la familia”.
Por eso, las personas interesadas en un crédito hipotecario deben tener en cuenta esto para no incumplir con las cuotas.
Además, de acuerdo con la misma ley, a la hora de sumar ingresos para solicitar un préstamo, solo se podrán consolidar con el cónyuge, compañero permanente o parientes hasta segundo grado de consanguinidad, primero de afinidad y único civil.
Correa recuerda que para tener constancia de esto, el banco puede solicitar pruebas de los ingresos, como extractos bancarios.
Por otra parte, en el BCS aseguran que otro error frecuente es “creer que como la hipoteca es la garantía, no importa el nivel de endeudamiento”. Por eso aconsejan evitar estar sobreendeudado al hacer la solicitud y el trámite.
Los voceros del BBVA también recuerdan que cuando se va a comprar una vivienda hay más gastos de los previstos inicialmente, que no están relacionados con la financiación ni con la cuota inicial.
“Por ejemplo, se debe efectuar un avalúo del predio, realizar un estudio de la tradición del inmueble y pagar los gastos en la notaría para poder tener la escritura a su nombre y registrarla ante la Oficina de Registro Público”.
Otro aspecto que muchos desconocen es que es obligatorio tomar un crédito que ampare el inmueble, pero ninguna entidad bancaria puede obligar al cliente a que sea con ellos.
Finalmente, algo que también se debe tener en cuenta, según el BCS, es tener pleno conocimiento del estado de las centrales de riesgo, ya que esto hace ver al cliente como alguien que tiene un buen manejo de su vida crediticia.
Fuente: Sección Vivienda EL TIEMPO