Se trata del hotel Capp Rocar, una antigua fortaleza militar del siglo XIX situada en la zona más privada de la bahía de Palma, en Mallorca, España. Mimetizada con su entorno, ha sido restaurada respetando toda su riqueza; eso sí, además de lujos y exclusivas comodidades se puede contar con una con exuberante vista al mar Mediterráneo.
Es un lugar que convierte cada instante en un viaje en el tiempo, en donde es posible acercarse al estilo de vida del pasado. El antiguo depósito de pólvora, excavado en roca, es el lugar perfecto para tomar una copa y compartir con amigos mientras se escucha música.
La restauración ha respetado la riqueza patrimonial y natural de la zona, pues es reserva marina y de aves. Por ejemplo, las antiguas dependencias de la fortaleza ahora son zonas de descanso y salones privados. En verano, los patios son salones para disfrutar de la noche.
El restaurante está ubicado en el patio principal y la piscina de agua salada está situada sobre una de las murallas de la antigua fortaleza. Todo un hotel para relajarse y trasladarse en el tiempo.
El hotel cuenta con 24 habitaciones que darán servicio a 40 personas. Las suites ocupan las antiguas troneras de los cañones al borde del acantilado. Cada una dispone de una terraza privada desde cuyos gacebos se divisan los acantilados.
El resto de servicios se han ubicado en el edificio principal, circundado por fosos y el patio. Aunque es sin duda el Sea Club a pie de mar, y con servicio de restaurante, uno de los espacios más singulares del hotel, junto a la imponente piscina.
Lugares de lujo
El mar y las distintas zonas de baño alrededor del antiguo embarcadero son parte de una reserva natural, rincones privilegiados para gozar de los espectaculares tonos de azul y la transparencia de la costa mallorquina.
La espectacular piscina de agua salada, con camas de descanso y sombrillas junto al agua, se sitúa en una de las murallas del castillo, con aguas que son indistinguibles del mar y del cielo.
Los huéspedes pueden disfrutar de relajantes tratamientos de masaje o probar sus habilidades con el submarinismo o surf. Quienes deseen mantenerse en forma podrán dirigirse al gimnasio para una sesión de ejercicio.
Por razones de seguridad (dada la arquitectura y ubicación de la fortaleza), no se aceptan reservas de huéspedes acompañados de niños menores de 15 años.
La noche en este hotel cuesta entre 600 y 700 euros (entre 1 millón 400 mil y 1 millón 620 mil pesos).