Septiembre 2013 - Llegó a Colombia hace un año escapando de la difícil situación económica de su país, Italia, y se dejó seducir por la arquitectura, que poco a poco empezó a retratar con su cámara fotográfica.
Es Gianni Congiu, oriundo de Milán, quien además de capturar imágenes de edificios y construcciones en el último periodo de trabajo en su tierra natal, durante el 2011, también fotografió a varios políticos italianos, entre los que recuerda, especialmente, al expresidente del Consejo de Ministros, Silvio Berlusconi.
“Hice el trabajo en el 2012, pero me pagó después de un año”, evoca Congiu, cuya obra recorre el arte, la moda, los deportes, los retratos y el periodismo, aunque la arquitectura es la que le parece más artística.
“Pese a no haber estudiado esa profesión, desde niño me ha gustado mirar la obra, la luz sobre esta o un punto en particular”, anota el fotógrafo, quien recuerda que el punto de quiebre se presentó cuando le pidió prestada a su padre, un fotógrafo aficionado, su cámara Rollefleix de 1928.
“Tenía 16 años, lo veía sacar fotos y a partir de ese momento supe que quería hacer eso toda la vida”, anota.
El compromiso con la revista Construire, donde realizó su primer trabajo mientras estudiaba en la escuela de fotografía industrial Societá Umanitaria, lo impulsó a seguir en el mundo de las cámaras y los negativos, y a desistir de la idea de ser arquitecto.
“Allí me pedían fotos sobre el diseño de pisos y la ubicación de los muros, trabajos muy básicos que hice durante casi veinte años. Al mismo tiempo trabajé con Interior Design, tomando fotografías de ambientes y grandes espacios, y otra revista que me contrató para viajar por algunas ciudades italianas para retratar casas y hoteles”, recuerda.
De las ciudades que ha visitado y recomienda para hacer fotografía de arquitectura destaca a Roma y Florencia (Italia), Chicago (Estados Unidos) y Viena (Austria).
Y agrega que la inspiración para capturar imágenes en las ciudades es el diseño de las construcciones, que le atraen algunas veces por ser poco comunes; también el contraste de la luz y el color.
A propósito del color, Congiu quedó impresionado con la gama de tonos y con la arquitectura de Cartagena, que conservan ciertas casas y restaurantes.
Allí encuentro un clima extraordinario, ya sea en la tarde o muy temprano en la mañana; los momentos que más me gustan para trabajar, sin que este lloviendo”.
En Bogotá, los espacios poco comunes son los que le parecen más interesantes, a lo que le suma su fascinación por la arquitectura antigua o contemporánea.
“Sencillamente, si hay algo que me impresiona y tengo la luz adecuada y mi cámara en ese momento tomo la foto”.
Jorge Luis Flórez S. Redactor de El Tiempo