En días pasados, el vicepresidente de la República, Germán Vargas Lleras, destacó los programas que a los colombianos de todos los estratos les ha permitido adquirir vivienda. Sin embargo, también instó a los interesados a estar más activos con la participación, ya que –advirtió– “aún quedan muchos cupos vía subsidios a la tasa de interés”.
Incluso, recordó que hace unos días se ajustó el monto de estos con el fin de facilitarles a los compradores –aún más– el cierre financiero.
En la misma línea, esta semana BBVA Research reveló en un informe que la demanda de vivienda de precios bajos y medios está siendo impulsada por los auxilios estatales a la cuota inicial, pero reconoció –como el Vicepresidente– que tienen una cantidad significativa de cupos sin usarse, especialmente para casas y apartamentos de precios más bajos, quizás por la falta de proyectos.
Al respecto, el economista Mauricio Hernández señaló que los datos recopilados confirmaron que el año pasado el 70 por ciento de los lanzamientos fueron de oferta diferente a la vivienda social (No VIS), superando su participación del 2014 a 58 por ciento.
Incluso, agregó Hernández, en un censo de orden nacional, con base en las licencias de construcción medidas por el Dane, la cantidad tramitada en el 2015 sumó 243.152 unidades.
“Comparada con el 2014, el año pasado representó un crecimiento de 6 por ciento anual”, destacó el economista, quien reiteró que “la No VIS fue la de mayor participación: pasó de 53 a 60 por ciento entre el 2014 y el 2015”. Aun así, y a pesar de que los beneficios no se han demandado masivamente, destacó que han tenido un impacto importante en la economía y, obviamente, en el sector inmobiliario en los últimos siete años.
Se prevé más dinámica
Hernández considera que con los recientes ajustes en los montos, los cupos que faltan por usar se moverán bastante, sobre todo en los estratos medios.
Incluso, en el 2017 se espera la continuación del buen momento de la vivienda de precios para estos rangos y un repunte en la oferta social”.
A propósito de dinámica, esta semana la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) también reveló que en lo corrido del año, a julio, las ventas de vivienda en el país se incrementaron 2 por ciento frente al mismo periodo del 2015, a través de 102.756 unidades.
Como señalan los datos del BBVA, los del gremio confirman que aunque los colombianos están comprando en todos los estratos, la oferta entre 93 y 231 millones de pesos es la que más se está vendiendo.
En concordancia con Hernández, la presidenta de Camacol, Sandra Forero, le atribuye esta tendencia al beneficio del subsidio a la tasa de interés.
La directiva también reveló que en las casas y apartamentos comercializados los compradores invirtieron en 18,3 billones de pesos, lo que representó un incremento de 2,73 por ciento.
Según Forero, “es importante destacar que aunque la perspectiva de crecimiento para este año es menor, el sector se perfila como uno de los más dinámicos y sólidos del país, precisamente porque medidas como los subsidios a la tasa de interés y los programas de subsidio integral como ‘Mi casa ya’ han permitido sostener la demanda de los hogares, haciendo frente a los efectos del incremento en el costo de su endeudamiento, producto de la coyuntura actual del país”.
Hernández, quien coincide con esta apreciación, agrega que a pesar del aumento en la tasa de referencia del Banco de la República, “el ingreso que una familia debería invertir en la cuota hipotecaria, en promedio, es de 29 por ciento”.
Esto significa que el impacto no ha sido tan fuerte, si se tiene en cuenta que la advertencia a la hora de adquirir vivienda es que, máximo, una familia debe destinar el 30 por ciento de lo que devenga mensualmente. De lo contrario, existen riesgos de no cumplir la obligación.
Así se han movido las solicitudes
Según el informe de Cifin al 19 de agosto pasado (base de datos con el desempeño comercial y financiero de las personas), solo se había usado el 18,8 por ciento de los cupos destinados para ‘Mi casa ya-ahorradores’ y el 7,8 por ciento para ‘Mi casa ya-cuota inicial’.
Solo en el caso de ‘Mi casa ya-subsidio a la tasa de interés’ el avance ha sido significativo en 63,1 por ciento. Según BBVA, sumando los tres programas el avance es de solo 27,5 por ciento.
Aunque mejor que en los segmentos de precios bajos, la evolución de la iniciativa en precios medios tampoco ha sido rápida. Al 19 de agosto, las viviendas No VIS de menos de 231 millones tenían un uso de los subsidios a la tasa de interés de 35,8 por ciento. “A pesar de que esta cifra no es alta –como el valor de las viviendas impulsadas en este segmento es más elevado– su contribución al crecimiento es más significativa. Además, como anticipan las preventas de precios medios, estos subsidios seguirán teniendo una fuerte injerencia en la concertación de los negocios inmobiliarios en el futuro próximo”.
‘Al hablar de precios, el sector goza de buena salud’
Los precios de la vivienda seguirán aumentando a tasas similares a la inflación durante este año y ligeramente por encima a partir del 2017. Así lo prevé el economista del BBVA Mauricio Hernández, quien asegura que “este comportamiento reduce aún más la probabilidad de sobrevaloración residencial, mejorando la salud del sector”. Incluso, destaca cómo en medio de las eventualidades, la respuesta de los potenciales compradores ha sido positiva, en materia de financiamiento: “En los primeros seis meses del 2016 se financiaron 41.207 casas y apartamentos nuevos por un monto que asciende a 2,59 billones de pesos, la mayor cifra en toda la historia para un primer semestre”, enfatizó el economista.
Ahora, con las tasas aún manejables y los beneficios del Gobierno, a través de los diferentes programas, se espera que en lo que resta del año y, especialmente, en el próximo, los diferentes indicadores sectoriales complementarios al de la financiación reporten cifras en alza.
Redacción: Gabriel E. Flórez G. - Coordinador editorial Vivienda EL TIEMPO