Hogares con altos ingresos también viven en arriendo

Enviado por admin el Vie, 08/05/2015 - 19:06
El nivel de ingresos, la edad y la situación laboral afectan la decisión

Febrero 2015 – Así lo dio a conocer un estudio desarrollado por la Secretaría Distrital de Planeación de Bogotá en la que se identificó la preferencia de parte de los habitantes de la capital con respecto a los diferentes tipos de tenencia de vivienda. (Apartamentos en arriendo al norte de Bogotá)

Para realizar dicho estudio se tuvieron en cuenta diferentes aspectos como la edad, nivel de estudios alcanzados, estado laboral actual, entre otros. (Vea casas económicas en arriendo)
 

No todos los hogares bogotanos quieren vivienda de su propiedad, puesto que hay un segmento de la población que por diversos factores, como el ciclo de vida o trabajos que requieren movilidad, prefieren vivir en arriendo. En este segmento se encuentran en especial los jóvenes, adultos mayores, los divorciados, los hogares unipersonales o biparentales sin hijos”, indicó Roberto Prieto Ladino, Subsecretario de Información y Estudios Estratégicos.

Algunas de las características que llevan a los ciudadanos a tomar la decisión de vivir en arriendo son estar de paso en la ciudad, tener una edad avanzada, estar en situación de desplazamiento, viajar constantemente a otras ciudades por motivos laborales o la existencia de otras prioridades como estudiar y viajar. (Cuánto pagar de arriendo en 2015)
 

Edad

Según informo el estudio son los jóvenes jefes de hogar menores de 35 años los que en especial prefieren vivir en arriendo, pues el 78 por ciento utilizan esta modalidad, el 14 por ciento tienen una vivienda propia y el 8 por ciento restante tiene otro tipo de tenencia.

Contrario a lo que pasa en edades superiores a los 50 años en la que la cantidad de arrendatarios disminuye hasta un 21 por ciento, mientras que los propietarios presentan un alza hasta el 74 por ciento.
 

Nivel educativo

En cuanto a este aspecto las personas que tiene un alto nivel educativo tienen más posibilidades de tener una vivienda propia, de las personas que tienen estudios superiores o de posgrados un 60 por ciento tiene vivienda propia, mientras que el 35 por ciento vive en arriendo y un 3,8 por ciento en otro tipo de tenencia.

Entre los hogares que tienen estudios hasta la secundaria, el 48 por ciento tiene vivienda propia, el 45 por ciento vive en arriendo, y el restante 6,4 por ciento tiene otro tipo de tenencia.
 

Condiciones laborales

Para este aspecto se encontró que dentro del mercado de arrendamiento es más factible que se de en arriendo un inmueble a una persona que cuente con un empleo, independientemente de que sea formal o informal que a una persona que se encuentre en el momento desempleado.

Además el Subsecretario agregó que “si bien hay personas u hogares que prefieren vivir en arriendo, están los que se ven obligados hacerlo, ya que no cuentan con las condiciones económicas ni para comprar o construir sus viviendas. No es problema vivir en arriendo, pues no tendría nada de malo en pagar por habitar viviendas que ofrezcan calidad de vida a los hogares”.
 

Nivel de ingresos

El estudio señala que los hogares de más bajos ingresos, el 64 por ciento vive en arriendo, el 26 por ciento tiene vivienda propia y el 10 por ciento a otro tipo de tenencia, mientras que los hogares con ingresos altos en un 17 por ciento pertenecen al segmento de arrendatarios y un 80 por ciento a propietarios.

También se evidenció que los pocos hogares de altos ingresos que viven en arriendo, toman en alquiler viviendas cuyo estrato no es consistente con su capacidad de pago. Cerca del 70 por ciento arrendaron una vivienda de estrato 4 o inferior a éste.

El estudio revela que el destino de los arrendamientos está dirigido en un 65 por ciento a apartamentos,  el 26,5 por ciento a casas, el 6,5 por ciento a cuartos de inquilinato y el 2,3 por ciento a cuartos en otro tipo de estructura.  

Lo anterior indica que una pequeña proporción de los hogares, menos del 10 por ciento, habitan en viviendas en malas condiciones (inquilinatos y cuartos); oferta especialmente escogida por hogares con menores ingresos.

De igual forma la Secretaria Distrital de Planeación hace las siguientes recomendaciones por medio de su estudio:

Pese a que las políticas habitacionales en el país se han enfocado al fomento de la vivienda en propiedad; ejemplo de ello, los subsidios a la tasa de interés para quienes compran vivienda nueva y en los programas de viviendas gratis. Este estudio de la SDP sugiere que la Política de Vivienda debe complementarse incentivando la vivienda en alquiler, no solo desde el punto de vista de la demanda sino también desde la oferta, especialmente para los hogares de bajos recursos, pues de la oferta para los hogares de altos ingresos se ocupa el mercado.    
 

La oferta de vivienda, por ejemplo, se podría promover a través de incentivos para compra de vivienda usada y la construcción de vivienda para arrendar, a través de subsidios a la tasa de interés y líneas de créditos.  Por qué no dejar que la oferta de vivienda para la población menos favorecida quede en manos de estos mismos, de manera que el arriendo se convierta en una fuente adicional de ingresos.  Esto contribuiría a incrementar la oferta y en consecuencia a reducir los precios de la vivienda”, dijo el Subsecretario de Información y Estudios Estratégicos, Roberto Prieto Ladino.

Fuente: Secretaría Distrital de Planeación de Bogotá, Bogota.gov.co
 
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