La reducción de 92,23 por ciento en el consumo de agua potable y de 68 por ciento en el de energía, comparado con edificios del mismo tipo, le dieron a la sede de la fundación Juan Felipe Gómez Escobar, en Cartagena, un puntaje de 99 sobre 100 en el Energy Star.
Estos altos estándares le permitieron obtener la certificación estadounidense de Liderazgo en energía y diseño ambiental (Leed) plata.
Algo para destacar es que se trata de la primera que la recibe en su categoría.
El edificio de la fundación, también conocida como Juanfe, cumplió con las características sostenibles suficientes para certificarse en la modalidad de ‘Existing buildings: operations and maintenance’.
Por el medioambiente
“Cuando se construyó el complejo social, pensamos que no era coherente desarrollar un proyecto para el beneficio de los más vulnerables sin que fuera sostenible con el medioambiente”, dijo Catalina Escobar, presidenta y fundadora de Juanfe, quien agregó que todos los seres humanos necesitan de este para vivir.
“Por eso –anotó–, todo proyecto de estas características que no lo tenga en cuenta, no generará una verdadera transformación”.
Con el propósito de maximizar la eficiencia energética, mejorar el confort de los ocupantes y disminuir los impactos de su operación en el entorno, la firma Arquitectura e Interiores (AEI) implementó varias estrategias bioclimáticas.
“La construcción del edificio cuenta con una configuración arquitectónica que maximiza el aprovechamiento de la luz y la ventilación natural; además, tiene un control integrado de pestes, conexión con el transporte público de la ciudad, protección y restauración del hábitat gracias a zonas verdes y un manejo integral de basuras”, concluyó Marta Gallo, socia directora de AEI.
Sección Vivienda EL TIEMPO