Junio 2014 - En Colombia se generan en promedio 31.000 toneladas diarias de residuos sólidos, de los cuales 80 por ciento se va a los rellenos sanitarios; y de este porcentaje, 11 por ciento lo componen escombros que se concentran en grandes ciudades, producto de las obras públicas, las remodelaciones y las construcciones.
“Además de que se están tirando a la basura muchos millones de pesos hay otro problema: el impacto al medioambiente”, advierte la presidenta de la Asociación Colombiana de Ingeniería Sanitaria y Ambiental (Acodal), Maryluz Mejía de Pumarejo, quien da algunos consejos para entrar en la cultura del aprovechamiento.
Según la directiva, aunque falta mucho por hacer, en los sectores corporativo e industrial es donde más se ha avanzado, ya que tienen estrategias para que los operadores recojan los materiales reciclados, a través de rutas selectivas.
En las copropiedades
Pero es en conjuntos y edificios residenciales donde se debe reforzar el trabajo para incentivar, primero, la cultura del reciclaje y segundo, la separación en la fuente, que significa disponer de lugares especiales con canecas para los desechos seleccionados en casa.
“Con esto resuelto, el siguiente paso es solicitar –como multiusuarios– que la tarifa se determine de acuerdo con el peso de los residuos”, anota la presidenta de Acodal, quien agrega que en ese proceso es importante el papel de los administradores.
Según Mejía de Pumarejo, el menor volumen y peso de los residuos permite reducir los costos de recolección y transporte al separar los ordinarios de los pesados, como los escombros. “Desaprovecharlos y dejar que se vayan a los rellenos reduce su vida útil y demora la descomposición de los orgánicos”, agrega la directiva, quien recuerda que a propósito del tema, entre el 9 y el 11 de julio se realizará ExpoResiduos, en Bogotá.
Y agrega que a pesar de que están las herramientas para contrarrestar el problema aún hay desinformación y por ello muchas copropiedades todavía están ausentes del proceso.
La presidenta de Acodal recuerda que en el caso de Bogotá la alcaldía, con la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (Uaesp), maneja un listado de operadores y rutas que se puede consultar.
“Urge usar el servicio y aprovechar los residuos, ya que se reducen los gastos de las familias y de las empresas en el pago del servicio público de aseo y, sobretodo, se cuida al planeta”, concluye.
La comunidad debe estar enterada
Las personas pueden contratar a las empresas de recolección de basuras, pero las empresas constructoras también deben impulsar campañas para informarles que existen.
Al remodelar no hay que botar los insumos sobrantes
Cuando las personas deciden remodelar se generan muchos residuos, sobre todo escombros. “Y se convierten en un problema porque no hay dónde dejarlos”, explica César Ramírez, gerente de construcciones de la firma Prodesa, quien considera que una buena práctica empresarial es dejar depósitos especiales para ese fin.
Sección Vivienda EL TIEMPO / Gabriel E. Flórez G.