Más del 50 por ciento de los hogares bogotanos no es propietario de una vivienda; por lo tanto, son potenciales demandantes y los primeros en la lista de los constructores a la hora de crear estrategias para impulsar nuevos negocios.
Según Mauricio Hernández, economista de BBVA Reseach, la tendencia no se presenta en la población de menos ingresos, sino en todos los estratos, especialmente en el rango medio. El directivo basa sus afirmaciones en un análisis hecho por BBVA, con datos del Dane, en el que destaca que 48 por ciento de las familias vive en una vivienda propia, mientras que 5 por ciento aún está pagándola.
El principal hallazgo del estudio está en el 32 por ciento que vive en arriendo y el 17 por ciento en usufructo (es decir, disfruta un bien inmueble del cual no es propietario). En Bogotá, que participa con el mayor porcentaje de negocios de alquiler en el país, 10 por ciento de la población arrendataria pertenece a los estratos superiores al 4, mientras que un 37 por ciento adicional se encuentra en el 3, el cual tiene capacidad de pago para acceder a viviendas en valores superiores a los topes de Vivienda de Interés Social (VIS), cerca de 77 millones de pesos.
El economista también resalta que 67 por ciento de los cánones de alquiler en la capital proviene de los estratos más altos al 3, sumando cerca de 3 billones de pesos mensuales.
Esta dinámica será importante en el 2013, si se tiene en cuenta que el análisis del BBVA Research coincide con varios reportes de fin de año, en el sentido de que hay una desaceleración, que se refleja en menor volumen de licenciamiento e iniciación de nuevas obras. "Aun así, el mercado se mantendrá gracias al buen desempeño de la actividad no residencial, especialmente de oficinas y bodegas en Bogotá y Medellín".
Hernández también destaca el comportamiento de los precios y asegura que "la caída de las ventas de vivienda y la eliminación del subsidio a la tasa de interés para la oferta diferente de la social, determinaría un menor crecimiento de los valores en los próximos trimestres".
Aun así, el directivo considera que las mejores condiciones estructurales mantendrán el incremento de los precios de la vivienda en valores superiores a la inflación.
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