El 27 de octubre, en Nueva York, se entregará el American Architecture Prize (Premios a la Arquitectura Americana) y Colombia estará en el grupo de ganadores al lado de construcciones de México, Chile, Perú y Argentina, entre otros.
En esta ocasión, el proyecto galardonado en la categoría arquitectura para el cuidado de la salud fue el hospital universitario de la Fundación Santa Fe de Bogotá desarrollado por el equipo de Giancarlo Mazzanti, quien destacó que se trata de un reconocimiento a un equipo interdisciplinario de médicos y arquitectos.
“Creo que en el campo de las construcciones hospitalarias hay mucho por proponer y en esa tarea es importante crear nuevos tipos de espacios que, además, ayuden a sanar y que sean más cercanos a la familia y al paciente”, dijo Mazzanti.
En términos generales, el proyecto surge de una idea principal: la conexión que –según el arquitecto colombiano–, se resuelve con diferentes niveles. El primero de ellos es el conector urbano, es decir, teniendo en cuenta el lugar estratégico de la cuidad en el que está: la calle 117 y la Avenida Novena y la Carrera Séptima, en el norte de la capital, que llegan a su mayor proximidad sin unirse.
“Nuestra propuesta busca ser el conector diagonal y servir como catalizador de nuevos flujos, actividades y relaciones humanas”, explica la memoria presentada por el estudio de Mazzanti, en la cual también identifica un par de espacios abiertos en los bordes de las dos vías principales; ambos, con extensa vegetación, zonas verdes, locales comerciales, una cafetería y un auditorio multipropósito.
A esto le suma el segundo conector, que tiene que ver con lo existente. Esto significa que el hospital actual es el resultado de un proceso de adición de piezas arquitectónicas que responden a avances tecnológicos y científicos que, en consecuencia, han dado como resultado un laberinto de flujos y edificaciones. Así, la propuesta retoma la idea inicial de un conjunto hospitalario, en el cual el edificio conector recupera la idea de construir un eje longitudinal a lo largo del que ya existe”.
El tercer conector está relacionado con lo nuevo, es decir, además de reorganizar coherentemente el hospital existente, la torre plantea una segregación de las áreas que se necesitarán en el futuro, es decir, un edificio para hospitalización y otro para las unidades de cuidado intensivo e intermedio.
Otro tema es la ubicación y su relación con la sostenibilidad. Debido a la contaminación auditiva y de CO2, se conformó un anillo verde de árboles grandes que controlan el CO2 que, a su vez, son aptos para la zona catalogada como semiseca, conservando casi la totalidad de los existentes.
Diseño y sanación
Como complemento a la propuesta constructiva, la idea de Mazzanti era entregar un lugar para estimular e incidir en la conducta humana. Para ello, entre otras variables, tuvo en cuenta que el paciente es quien da sentido al hospital.
Esto quiere decir que“merece todas las consideraciones posibles. En segundo lugar está el personal, que requiere ambientes dispuestos para realizar sus tareas, y un tercer grupo compuesto por quienes acuden al edificio por diversos motivos”, dice la memoria descriptiva.
Sección Vivienda – El Tiempo