Gabriel Molano Rojas
Redacción Metrocuadrado
Tierra de Dios, centro de la depresión momposina, isla de agua dulce en el Río Magdalena, Mompox es un paraíso colonial que deslumbra a los visitantes por su belleza y concentra a los locales por su fe.
Ubicada al sur del departamento de Bolívar, a seis horas de Cartagena, Santa Cruz de Mompox recoge en sus calles la historia local y nacional. La albarrada, o calle sobre el río, alberga tradicionalmente a las familias más poderosas del municipio; la calle del medio reúne el centro financiero y administrativo; y la calle de atrás, es el eje comercial y de celebración popular. Al recorrerlas, se hace un tránsito por la historia política, económica y social del país.
Ciudad natal de los valerosos momposinos que acompañaron a Bolívar en las batallas independentistas, Mompox cuenta con el honor de haber sido la primera ciudad del país en declararse libre de la corona española.
En 1995 la UNESCO reconoció la importancia de la población y la declaró como Patrimonio de la Humanidad, desde entonces, sus calles, plazas e iglesias son conservadas con aún mayor interés. El carácter de los momposinos es calmo y pausado; hablan menos de lo esperado lo que les da tiempo para reflexionar. Ese mismo carácter está impregnado en las construcciones de la ciudad, que con siglos de historia aún se mantienen erguidas y reciben con orgullo a quien las visita.
Lugares turísticos en Mompox
El recorrido por las calles de Mompox obliga a transitar entre iglesias. La plaza de la Concepción es un excelente punto de partida. Con el Magdalena como límite, en esta plaza se ubica la iglesia del mismo nombre y el antiguo edificio del mercado, célebre por su aparición en producciones cinematográficas nacionales. Siguiendo por la Albarrada se encuentran los Portales de La Marquesa, casonas coloniales que deben su nombre a su antigua propietaria.
Al fondo, la Plaza e Iglesia de Santa Bárbara reciben con la brisa a los turistas agitados por el calor inclemente. Hacia arriba, el Atrio del Palacio de San Carlos de Borromeo, hoy sede de la Alcaldía. En línea por la Calle Real del Medio se encuentran construcciones coloniales, museos y tiendas.
El queso de capa y las conservas de fruta son los manjares locales. En cualquier esquina es posible cruzarse con un vendedor en bicicleta que lleva en sus canastos el queso fresco que recibe su nombre por las múltiples capas que se forman al doblar la delgada tela láctea hasta formar las gustosas bolitas.
Los talleres artesanales de filigrana son puntos obligados para apreciar el trabajo de los momposinos. El cuidado y la exactitud del trabajo en plata y oro hacen de su joyería una de las más buscadas a nivel nacional e internacional.
Con la tarde llegan los recorridos a las iglesias de San Agustín, San Francisco, San Juan de Dios y Santo Domingo. Con brillantes amarillos y blancos en contraste con los rojos de las flores que adornan las calles, la visita a Mompox satisface las expectativas arquitectónicas y espirituales de quien emprende la travesía para conocerlo.
Fuente: La Tienda Minka