Intentaré describir uno de los mejores lugares que he podido visitar cerca de Bogotá, digo intentaré porque con seguridad no alcanzaré a trasmitir la real maravilla de este sitio, para entenderlo hay que vivirlo
A tan solo 100 Kilómetros de Bogotá se encuentra un enclavado en mitad de la naturaleza, un lugar especial que de inmediato lo desconecta de la ciudad y le enseña lo que es verdaderamente valioso en la vida de cada persona.
El municipio de Apulo en Cundinamarca es donde se encuentra este sitio que mezcla una arquitectura inigualable con las bondades de la naturaleza, y los servicios de un grupo de profesionales que le ofrecen un descanso único; además de la enseñanza sobre el bienestar de su cuerpo. Con seguridad en Colombia no hay un sitio con este concepto.
El Valle del Agua
Empezamos a conocer los servicios de relajación y terapéuticos con una muestra de dos actividades importantes que se hacen al iniciar y terminar el día, llamadas “Vibrante amanecer” y “Relajante atardecer”, dos actividades que están dentro de la estructura de las disciplinas orientales.
Lo importante es cada persona se vaya con una enseñanza para que la siga practicando, la idea es generar un cambio en los hábitos que cambia positivamente la vida de las personas.” Comenta Clementina Cascella, experta en técnicas orientales de relajación y crecimiento personal.
Además de aprender técnicas sencillas pero importantes como el manejo de la respiración, también disfrutamos de un baño turco con una infraestructura iluminada por luces LED que imitan las estrellas y alcanza temperaturas de hasta 55 grados centígrados, la ideal para eliminar toxinas.
Terminamos nuestra agradable experiencia en el sauna, jacuzzi, el pediluvio y la piscina con temperatura ambiente con seis tipos distintos de hidromasajes donde se experimentan choques térmicos de gran impacto positivo para la salud.
La construcción natural es increíble, y a mi parecer, su máximo atractivo es la balsa de madera en la que se puede disfrutar de un masaje mientras flota por un lago al mismo tiempo que se escucha el sonido de una cascada.
Una experiencia exquisita
Todas las actividades se complementan con la alimentación, otra experiencia única y saludable por su menú creado exclusivamente para la regeneración del organismo y totalmente saludable.
Todos los alimentos son cultivados y seleccionados bajo los más altos estándares de calidad. Muchos de los ingredientes utilizados se cultivan en una huerta orgánica dentro del área del hotel y preparados bajo la dirección de la chef Olga Sofía Pérez, quien hizo parte del prestigioso hotel spa estadounidense Golden Door.
Entremonte
Así se llama este atractivo lugar, Entremonte Wellness Hotel & Spa, un nombre que realmente hace referencia a su ubicación, por donde usted observe siempre encontrará montañas y es la primera sensación que le confirma que en realidad se está desprendiendo de la ciudad y la rutina. La sola llegada a este lugar baja los niveles de estrés.
Desde la llegada se puede apreciar la gran arquitectura de las suites, son 29 en total y todas con una construcción homogénea, minimalista de amplios ventanales en madera y con techos en guadua y palma.
Cada suite es un espacio único para relajarse, un complemento perfecto después de vivir las inigualables experiencias de Entremonte, las habitaciones son una total invitación para quedarse en ellas debido a la piscina climatizada, jardín interior, zona de estar al aire libre con hamaca, una vista espectacular hacia las montañas de la cordillera oriental, y lo mejor, sin ninguna distracción electrónica.
Destacando y apoyando el talento de la región
Desde un principio tuvieron claro que el personal iba a ser personas de la misma comunidad, esto como un reconocimiento enmarcado en la sostenibilidad.
Los terapeutas, masajistas, auxiliares y de las demás áreas, son personas de la región que fueron seleccionadas después de un adecuado proceso de enseñanza en el que se sacó a flote el talento para cada actividad y que continuamente se está capacitando.
Fuente: Entremonte Wellness Hotel & Spa.