Julio 2014 - En los estratos altos se empiezan a consolidar algunos proyectos de este tipo, aunque las zonas tradicionales, algunas de ellas de patrimonio, mantienen su vocación netamente residencial.
La integración de vivienda con comercio, oficinas y hasta hotelería sigue marcando la pauta a la hora de evaluar nuevos negocios.
Uno de los factores para que la tendencia esté en auge es la necesidad de racionalizar desplazamientos y contrarrestar, en algunos casos, los problemas de movilidad.
Tener en un mismo proyecto varios usos ha cambiado la perspectiva de ciudad en todos los estratos impactada, en muchos casos, por la normativa propia de cada plan de ordenamiento territorial y de la oferta del sector constructor.
“En Colombia esa mezcla podría ser más fuerte y aplicarse como herramienta de gestión de suelo; sin embargo, existen trabas e incertidumbre jurídica que hacen que la medida carezca de eficacia en el momento de aplicarla”, explica Jorge Enrique Gómez, presidente ejecutivo de la Lonja de Propiedad Raíz de Bogotá.
A pesar del buen momento para el desarrollo de este tipo de obras, el directivo reconoce que los compradores de vivienda, sobre todo en los estratos altos, aún prefieren zonas residenciales alejadas del ruido del comercio y de las oficinas, por lo cual hay una cierta resistencia a la mezcla.
Sin embargo, con una buena planeación esta percepción ha logrado cambiarse, aunque en el caso de la capital de Colombia todavía sobreviven zonas tradicionales que conservan su riqueza patrimonial como el Nogal, Quinta Camacho o Rosales, frente a otras de usos mixtos como Ciudad Salitre que –precisamente– ha demostrado con una planificación de más de veinticinco años que el modelo es viable y aplicable a futuros planes de renovación.
Caso distinto es el del oriente del país, donde de acuerdo con Gustavo Adolfo Jaramillo Velásquez, gerente de la Lonja de Propiedad Raíz de Cali y Valle del Cauca, la ciudad avanza, según el censo catastral del 2013, hacia un claro cambio de uso residencial a mixto en todos los sectores.
“Pero la mezcla de destinos en estratos altos le apuesta más a la combinación de lo residencial con lo comercial, aunque este último con un tipo de negocios exclusivos como casas de eventos, restaurantes de alto perfil, tiendas de boda, centros médicos y concesionarios de alta gama, entre otros”, explica el dirigente gremial.
Así, zonas como San Antonio en el centro, Centenario y Santa Rita al norte o Ciudad Jardín, han empezado a tener un cambio notorio y avanzan hacia los usos mixtos.
En muchos casos, y sobre todo cuando la planeación se ha hecho de forma óptima, el paso de residencial a mixtologra sumar valorización a la tierra.
En el caso de los estratos altos, algo que se debe tener en cuenta, según la regional de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), es que no es muy común que en las edificaciones se encuentren usos comerciales en los primeros pisos, aunque algunos empiezan a hacerlo pero de forma gradual y solo con el aval del plan de ordenamiento.
En ciudades más pequeñas como Armenia también se están sumando a la tendencia.
Por ejemplo, la semana pasada se lanzó un proyecto de vivienda identificado como 360º que llama la atención porque llegó a complementar servicios ya consolidados como instituciones de educación y centros de salud.
Además, está cerca de grandes superficies, en la Avenida Centenario al lado de Calima Centro Comercial, lo que da cuenta de un estilo de hacer ciudad en alza que ya no hace diferenciación de estrato.
Medellín también se suma al auge
Según la Lonja de Propiedad Raíz de Medellín y Antioquia, desde el ordenamiento territorial la sana mezcla de usos es ideal porque evita grandes desplazamientos. Sin embargo, en esta ciudad no se puede decir que sea una tendencia en alza.
Más bien, lo usual es que se tengan usos exclusivos, dado el impacto que tienen los centros comerciales y de servicios. “Existen zonas de alto rango en Medellín como el Poblado donde se están promocionando algunos proyectos de apartaoficinas, lo mismo que en el occidente, donde hay soluciones comerciales con torres corporativas”, explica Federico Estrada García, gerente de Lonja de Propiedad Raíz de Medellín y Antioquia. El directivo agrega que también existen algunos proyectos que funcionan muy bien con este formato, que de alguna manera son viviendas para ejecutivos jóvenes y parejas sin hijos.
Sección Vivienda EL TIEMPO