Los efectos psicológicos de los colores y la luz son más fuertes de lo que muchos piensan.
Ya se ha comprobado. La elección correcta de los colores, la iluminación e incluso, el mobiliario en cualquier boutique, restaurante u oficina, logra resultados muy beneficiosos. Por supuesto, se ha descubierto que en el hogar también se pueden tomar decisiones 'decorativas' que trasciendan el plano visual y que generen efectos positivos mentales y actitudinales.
Por eso, Metrocuadrado ha reunido algunos conceptos de expertos en diseño interior y psicología del color, con el ánimo de enriquecer el conocimiento 'decorativo' de los lectores.
Para bajar de peso
- La luz brillante incita a comer más rápido porque es un tipo de reflejo que genera estrés. La luz cálida y media ayudan a comer más lento; eso produce una mejor digestión.
- El color azul en el comedor o en la cocina es ideal porque genera tranquilidad y es supresor del apetito (básicamente porque en estado natural, no hay alimentos de este color). Hay estudios que demuestran que tener una luz azul dentro de la nevera disminuye las ganas de comer.
- El color gris inhibe el apetito dado que, inconscientemente, se puede relacionar con alimentos en mal estado.
- La utilización de tonos tierra también es recomendable. Los colores intensos no porque despiertan el apetito.
- Los colores blanco y beige apaciguan las ganas de comer a deshora. También las tonalidades verdes matizadas con gran cantidad de azul.
- Los platos cuadrados producen una sensación de llenura más rápida. Se recomienda evitar los platos de color rojo, amarillo, anaranjado o rosado.
- Colocar un espejo en el comedor ayuda a comer menos. Curiosamente, según los expertos, genera un leve sentimiento de culpa que invita a no comer más de lo necesario.
- El desorden en el hogar representa acumulación de libras en el cuerpo. Entre más liviano y tranquilo sea la casa mejor será la digestión. Se trata de un efectivo 'juego' mental.
- Se recomienda no usar en las paredes de la cocina fotografías o pinturas de comida; eso genera sensación de hambre.
- Usar ambientadores de menta, vainilla, manzana verde o canela, ayudan a disminuir el apetito.
Colores para subir de peso
Rojo: este color eleva la frecuencia respiratoria y la presión arterial; además, estimula el apetito.
Naranja: es un color cálido que se asocia con los cítricos. Estimula la actividad mental y el apetito.
Amarillo: es un color captador de atención. También estimula las ganas de comer.
Verde: es un color que se asocia con 'alimentación sana' y por eso casi siempre invita a comer. Es un estimulante del apetito. Sin embargo, la utilización de color verde por mucho azul, puede ayudar a quitar el apetito.
Fuente: www.digitalskratch.com
*Estos consejos, de ser aplicados, tendrían una respuesta muy positiva. Sin embargo, hay que mencionar que no se trata de un tratamiento.